Una página web bien diseñada ayuda a generar confianza a tu posible cliente además le guía de una manera fácil y natural por todo tu sitio y favorece la conversión y el contacto.

Aprovéchate del potencial que tiene una web para el marketing digital.

Cómo hacer un buen diseño web

  1. Objetivo: Antes de realizar el diseño de tu página web tienes que definir la finalidad de tu web, si es informativa, transaccional, etc
    No es lo mismo diseñar un blog, que una tienda online, una landing page o una web de servicios hay que priorizar una serie de elementos sobre otros.
  2. Sencillez: Un diseño limpio y sencillo va a favorecer que un usuario lea más detenidamente nuestra web, sin provocar una sensación de saturación de información.
    Deben predominar los fondos blancos y los espacios anchos sin juntar demasiado los bloques de contenido, ni saturar la web con imágenes que distraigan nuestra atención de lo importante. Tampoco se recomienda usar demasiados colores distintos, el usuario tiene que reconocer tus colores corporativos.
  3. Lectura fácil: Utiliza una tipografía lo suficientemente grande y sencilla para una correcta lectura del texto.
    Habitualmente en los sitios web se usan fuentes sin serifa (sans serif) ya que aportan una sensación de modernidad y dinamismo, al contrario que ocurre con la prensa escrita que tienen serifa.
    Algunas de las fuentes más populares para web son: Montserrat, Poppins, Roboto, Nunito, Open sans.
  4. Arquitectura: Realizar una correcta arquitectura web no sólo ayudará a que el usuario entienda mejor todo nuestro sitio web y guiarle para que navegue por todas las zonas y descubra los servicios o productos ofrecemos sino que además ayudamos a Google a interpretar nuestro sitio y lo tiene muy en cuenta a la hora de posicionar tu web en su buscador, por lo que es una oportunidad de generar más negocio.
  5. Jerarquía visual: Hay que mostrar el contenido de la web por orden estricto de prioridad, es decir lo más importante y llamativo arriba del todo y según vayamos bajando se irá complementando con más información.
    Imagínate como lo hace un periódico, en portada las noticias más relevantes con una foto más grande y según descendemos vamos desmembrando en diversos subapartados más específicos.
  6. Contenido: La parte más importante de una web es el contenido que aportamos, es lo que va a llamar la atención tanto del usuario como de Google, si tu texto no es original ni de calidad seguramente el usuario se vaya y no vuelva, y Google lo sabe.
    Si quieres posicionar huye de las webs minimalistas con sólo 2 frases repetitivas y saturadas de fotos, ya que no aportan nada.
    Una página web tiene que ser tu herramienta de marketing digital más potente, ¡aprovéchate de ello!
  7. Tiempo de carga: Las telecomunicaciones evolucionan muy rápido y cada vez la velocidad de conexión es mayor, pero aún así tenemos que conseguir que una web fluya y su contenido cargue muy rápido ya que los usuarios pueden cansarse de esperar y abandonen la página, algo que Google también sabe y penaliza en cierto modo.
    No satures tu web de imágenes y optimízalas antes de subirlas, utiliza plugins y herramientas de caché y minificado de archivos para mejorar la velocidad de carga.
  8. Responsive: Muy importante es que tu página web se adapte a todos los dispositivos móviles del mercado, ya sean smarthpones, tablets, monitores, televisiones, etc ya que desde hace tiempo el uso de internet en móviles ha superado en número de visitas al ordenador, por eso debes prestar mucha atención a como se se visualiza tu web en las distintas resoluciones.
    La mayor ventaja de tener tener una sola versión responsive es que sólo dispones de un único contenido que mantener, lo que ahorrará horas en modificaciones o errores web.

Y recuerda…

Confía en un experto para el diseño de tu página web